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unicornio principal
Los unicornios son uno de  los seres fantásticos más conocidos y que aparecen con más frecuencia en historias, leyendas, cuentos... Las primeras referencias a ellos son del siglo V a. C., del historiador griego Ctesias, que hablaba de él como de un animal real que había sido visto en la India.
Se les describe como animales con cuerpo de caballo con un único cuerno en la frente, que le da un aire majestuoso y mítico. Probablemente las menciones que hay de ellos presumiendo de "científicas" en realidad se refirieran a distintas especies de rinocerontes que contaban con un solo cuerno. Algunas de ellas hoy están extinguidas.
Los Unicornios pueden ser encontrados de muchas formas a través de la historia. Por ejemplo el famoso caballo de Alejandro Magno es descrito como una 'criatura grandiosa, con cuerno de marfil y cola de pavo real'.
Sólo Alejandro fue capaz de cabalgar a esta indomable bestia. A través de los años, Alejandro se convirtió en el conquistador más grande de todos los tiempos, y esta escrito que cuando la criatura murió, él construyó toda una ciudad en honor a su amado caballo. Alejandro mismo murió unos meses después y su gran imperio se derrumbó

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También se piensa que puede ser originario de África, y que estaríamos ante un antílope con un sólo cuerno. Otra teoría es que puede tratarse de una descripción algo exagerada de un animal real del Tibet, que posiblemente se extinguió. Se piensa que son inmortales, pero lo cierto es que posiblemente sea el hecho de que su vida media es superior a los 1000 años lo que haga pensar que son inmortales. Su longevidad es debida a la magia de su cuerno, que les hace tener siempre un aspecto juvenil.
El unicornio presenta una especial resistencia a la magia, es inmune a los hechizos, a los conjuros de muerte y al veneno. Su cuerno mágico es capaz de detectar el veneno y de curar heridas con un simple roce. Pueden tele portarse, lo que les puede beneficiar si se ven en la necesidad de huir de algún peligro. Es un ser independiente y solitario, que permite pocos contactos con otros seres. Solamente se muestra ante doncellas de corazón puro, generalmente humanas o elfas. Este hecho ha sido aprovechado por los villanos para capturar a los unicornios. El unicornio es una montura tan leal que protegerá a su jinete incluso con su propia vida.
Las leyendas cuentan también que los Unicornios, tan hermosos, tan sabios, tan majestuosos, tenían un punto débil (o no tanto, tal vez...) Siendo amantes de la belleza, a veces se dejaban llevar y cambiaban su libertad por el cariño y los cuidados de alguna dama hermosa, convirtiéndose casi en un animal doméstico que acudía a visitarla a la misma hora a su jardín. Por eso son frecuentes las imágenes que les retratan cerca de doncellas, dejándose cuidar por ellas. En cualquier caso, los Unicornios son un símbolo. Representan fuerza, libertad, imaginación, sueños, ilusiones... Aunque pasado el Romanticismo pocos historiadores se refirieran a ellos más que para desmentir supuestas apariciones, los unicornios de alguna manera están presentes, porque lo que simbolizan sigue existiendo. Las ilusiones, el deseo de libertad, la fuerza de la naturaleza, las ganas de soñar... Tal vez todavía hoy sigan ahí paseando entre los árboles de un bosque. Tal vez si tú eres una de esas personas en las que reina la ternura y paseas de cuando en cuando por las cercanías de algún bosque, te parezca ver una luz extraña entre los árboles. Y puede que sea algún rayo de sol reflejándose en un cuerno... ¿Quién sabe si es posible que los unicornios fueran una especie extinguida cercana al caballo o al antílope, dentro de los ungulados? Diariamente se extinguen en la Tierra 150 especies animales y vegetales y ni nos damos cuenta ni sabemos qué especies eran, pues para los no estudiosos la mayoría de ellas son prácticamente desconocidas.
Todos hemos aceptado con convicción las teorías de Darwin, la evolución por mutación; sabemos que había seres prehistóricos parecidos a estas criaturas. Todo apunta a que es posible que alguna vez existieron los unicornios, los cuales empezaron a ser leyenda en la Edad Media, cuando la caza masiva de estos bellos ejemplares los hizo escasear y convertirse en el centro de cuentos e historias.
         
Probablemente el cuerno era capaz de proporcionar la felicidad, sí, pero de una manera que los que fueron capaces de asesinar un unicornio para conseguir su preciado tesoro nunca habrían imaginado. Así que si tenéis la suerte de ver un unicornio (que no suelen ser especialmente sociables), simplemente dejaos fascinar por su belleza y su libertad, sin asociarlo con posibles riquezas... Si eso es lo que os sucede, podréis consideraros afortunados, porque habréis descubierto la clave más importante de la felicidad: disfrutar de la belleza que te rodea sin querer guardarla para ti solo, ni desear más que lo que ese momento te está ofreciendo.
Mientras que el fuego y el aire son elementos asociados a lo masculino, la tierra y el agua conllevan una carga femenina. Así, aúna en el propio cuerno la masculinidad y la feminidad. Hubo un tiempo en que la gente, convencida de la existencia del mítico animal y apreciándole más por el valor material que podía tener que por lo que de soñador y mágico tiene, por lo que representa en tanto que persecución de la utopía, de las ilusiones... sin pararse a ver esto, buscaban la manera de hacerse con un cuerno que les garantizase una vida lujosa y larga. Nobles y reyes llegaban a pagar grandes cantidades de dinero por algo que, al no haber visto nunca, no podían asegurar que fuese o no un cuerno del mítico unicornio. Así, surgían teorías que demostrarían que el cuerno era o no real: una de ellas decía que al meter un verdadero cuerno de unicornio en un recipiente con agua, ésta debería empezar a hervir; otra recomendaba meter el cuerno en una caja con cuatro escorpiones vivos y considerar que era verdadero si éstos morían en unas horas.
Todos hemos aceptado con convicción las teorías de Darwin, la evolución por mutación; sabemos que había seres prehistóricos parecidos a estas criaturas. Todo apunta a que es posible que alguna vez existieron los unicornios, los cuales empezaron a ser leyenda en la Edad Media, cuando la caza masiva de estos bellos ejemplares los hizo escasear y convertirse en el centro de cuentos e historias.
El cuerno del unicornio es el recipiente de su magia y de sus pensamientos y experiencias. Del mismo modo, en él se encuentra un extraño sentido, similar a lo que nosotros llamaríamos "sexto sentido", o una poderosa intuición, que le lleva a brillar ante el peligro. Además, hay animales que lo presentan más liso o con rugosas espirales. Si tiene las espirales muy marcadas, es un animal viejo, que ha acumulado gran cantidad de conocimientos, vida, sensaciones. Si el cuerno está liso, casi intacto, es un unicornio recién nacido o con pocos días. En realidad en esto no es muy distinto de nosotras, las personas, que también con el paso de los años las huellas de lo vivido se dejan ver en nuestro rostro como pequeñas arrugas..
Al cuerno también se le supone poderes curativos o venenosos según la intención con que se use. También había leyendas que decían que si se le cortaba el cuerno a un animal vivo, de este nunca dejarían de brotar alimentos y riquezas sin fin (y de ahí la expresión "el cuerno de la abundancia"). Eso sí, casi todas las historias también coinciden en que arrancarle el cuerno supondrá la muerte irremediable del unicornio... La duración del Unicornio sobre la Tierra es mucho mayor que la del Hombre. Pero está sujeto, como todo lo creado, al tiempo, a la edad, a la final disolución. Lo hermoso del Hombre está sujeto a la decadencia: cada año deja su huella hasta que el cuerpo mortal termina en polvo. No así el Unicornio: los años incontables no afectan su belleza; su crepúsculo es tan bello como su alborada. Pero cuando muere, al fin, perece todo y de una vez; ya no se lo ve en dimensión alguna hasta el fin del Tiempo. Su partida deja, sin embargo, monumental recuerdo: su Cuerno, adamantino, cargado de fuerza y virtud mortíferas. Sólo de este modo se puede obtener un Cuerno, pues no existe brazo fuerte ni red de brujería que pueda arrancar el asta espiralada de su viviente dueño. El Cuerno no está inclinado ni hacia atrás ni hacia delante; recto, se alza directamente de la frente de la criatura, poco más arriba de los ojos. De tonalidad brillante y más blanca que la nieve, más suave que el marfil, vibra de vida, sin embargo, aún más que la carne mortal; abriga sentidos de muy largo aliento. Ocupa al mismo tiempo ésta y otras dimensiones, y por ello es capaz de penetrar cualquier sustancia. En horas de peligro o de prolongada concentración, el Cuerno puede exhalar cierto brillo o un suave resplandor.