Estamos llegando ya al final de esta rápida visión de conjunto sobre lo que es la Magia y la esencia del fenómeno mágico... y aún no hemos dicho ni una sola vez, a lo largo de todas estas páginas, qué es la Magia. En realidad, nos hemos limitado tan sólo a dar una visión de conjunto de la naturaleza del fenómeno mágico, sentando las dos bases primordiales en las que se apoya: a) una correspondencia entre todos los elementos del universo; y b) en su forma más elevada, una acción del mismo mago sobre el experimentador. Hemos visto también cuales son los diversos peldaños que ascienden a través de los Reinos de la Magia, desde el acto mágico más sencillo, que actúa sobre las cosas que nos rodean, hasta el más elevado, que actúa sobre nosotros mismos, y sus derivaciones de lo que podríamos llamar "magias aberrantes": las Magias Negra y Roja. Hemos visto... hemos visto que el fenómeno Magia es algo mucho más complejo de lo que parecería a simple vista, y que será preciso desmenuzarlo bien para llegar hasta su fondo.
Pero volvamos nuevamente al principio. Preguntábamos: ¿qué es la Magia? Lo más lógico sería, naturalmente, dar aquí una definición. Pero la lógica nos enseña también que las definiciones, en general, sirven de muy poco. Por otro lado, la Magia es algo tan complejo, tan oscuro y tan tortuoso en sus muchos vericuetos que es difícil el hallar una definición que sea a la vez clara, completa y real. La razón la tenemos en un examen de todos los libros que tratan sobre la Magia: encontraremos en ellos cien o doscientas definiciones de Magia... y todas ellas distintas entre sí. ¿Qué hacer? ¿Buscar la que creamos más apropiada? ¿Elegir al azar? ¿O construir una nueva definición por nosotros mismos?
Antes de hacer esto, veamos algunas de las definiciones más simples que se han dado de Magia. La más sencilla la encontraremos, naturalmente, en cualquier diccionario. "La magia -nos dirá el diccionario- es el arte que pretende producir, mediante ciertas prácticas, efectos contrarios a las leyes naturales." Realmente, es una definición incorrecta y pobre. Otra definición, atendiendo a la clasificación de la Magia en Blanca, Roja y Negra, nos dice: "Es la ciencia o arte (esta ciencia o arte, es otra duda a soslayar) que enseña a realizar cosas extraordinarias y admirables con la ayuda de seres naturales o de fuerzas secretas de la Naturaleza." Una definición más escueta -y mucho más inexacta- nos señala por su parte que es "el arte de efectuar prodigios por medio de sortilegios".
Nos encontramos, pues, con todas estas definiciones, que además de pecar de simplistas en su exposición ven únicamente el aspecto exterior de la Magia, su envoltura, su cascarón, sin penetrar en ningún momento en su interior.
Algunos autores versados en temas sobre la Magia (Papus, Eliphas Levi, etc. ) intentan interiorizar en sus definiciones el contexto de la palabra Magia, con lo que sus definiciones se alambican, se convierten, ellas también, en tan mágicas y esotéricas como la propia Magia, hasta tal punto que son comprensibles únicamente para los iniciados.
¿Es posible una definición exacta, real y asequible de la Magia? Indudablemente sí... aunque es difícil. Difícil, principalmente, por la necesidad de que esta definición sea también completa.
Es por ello precisamente, porque la Magia es algo demasiado grande para abarcarlo totalmente dentro de una definición, que creemos que el mejor intento de definición posible que puede darse sobre la Magia es aquel que busque no sintetizar la naturaleza del acto mágico, sino que tome para centrarlo la base misma en que se halla sustentada toda la Magia, esa base de la que ya hemos hablado repetidas veces.
Así, apartando de nosotros todo espíritu dogmático, buscando solamente la claridad y la síntesis, nos atreveríamos a proponer la definición que califica a la Magia como: "el conjunto de las doctrinas y prácticas fundadas en la teoría de que el universo se compone de cierto número de Reinos análogos, cuyos elementos respectivos se corresponden uno a uno, y de una manera necesaria e intencional".
¿Una definición poco explícita? ¿Poco ortodoxa tal vez? Sí, quizá. Pero creemos que es la única que pude englobar, en su contexto, a todo el conjunto del Ocultismo o, como hemos quedado en llamarlo, de la Magia.
Lo demás, el desarrollo de todo esto, vendrá luego.
Existen varias definiciones acerca de "Magia" aplicada al concepto parapsicológico que es al que nosotros queremos llegar lo iremos armando poco a poco. Antes de hacer esto veamos algunas de las definiciones que se han dado de Magia la más sencilla la encontraremos en un diccionario, -"La magia es el arte que pretende producir, mediante ciertas practicas, efectos contrarios a las leyes naturales"-, realmente es una definición incorrecta y pobre. Otra definición atendiendo a la clasificación de la Magia blanca, roja y negra nos dice:"Es la ciencia o arte (esta ciencia o arte es otra duda a soslayar)que enseña a realizar cosas extraordinarias con la ayuda de seres naturales o de fuerzas secretas de la naturaleza". Una definición más escueta- y mucho más inexacta-nos señalara por otra parte "el arte de efectuar prodigios y sortilegios".
Nos encontramos pues, con todas estas definiciones que, además de pecar por simplistas en su exposición ven únicamente el aspecto exterior de la Magia, su envoltura, sin penetrar en ningún momento en su interior.
Algunos autores versados en temas sobre Magia(Eliphas Levi, Papus, etc.)intentan interiorizar en sus definiciones el concepto interior de la palabra Magia, con lo que sus definiciones se alambican, se convierten ellas también, en tan mágicas y esotéricas como la palabra Magia, hasta tal punto que son únicamente comprensibles para los iniciados.
Entonces... es posible una definición exacta, real y asequible de la Magia?. Indudablemente sí… aunque es difícil. Difícil principalmente por la necesidad de que esta definición sea también completa.
Es por ello precisamente, porque la Magia es algo demasiado grande para abarcarlo totalmente dentro de una definición, que creo que el mejor intento de definición posible que puede darse sobre la Magia es aquel que busque no sintetizar la naturaleza del acto mágico, sino que tome para centrarlo la base misma en que se halla sustentada la Magia.
Así buscando solamente claridad y síntesis me atrevería a proponer la definición que califica a la Magia como: "El conjunto de las doctrinas y prácticas fundadas en la teoría de que el universo se compone de cierto número de Reinos análogos, cuyos elementos respectivos se corresponden uno a uno de una manera necesaria e intencional"
¿Qué es la Magia Blanca?
Magia blanca es el arte que consigue los resultados no habituales usando ritos sustancias o materiales o invocando a Seres sobrenaturales de Luz. La magia blanca mueve “fuerzas espirituales” mediante sus rituales. Desde hace miles de años que se utilizan métodos ancestrales de magia blanca y exorcismos para solucionar los problemas personales.
La Magia Blanca: tiene unión divina con sus metas. También se conoce como “entrar en contacto con uno mismo”, más entrar en contacto con sus guías espirituales en un sentido cósmico y místico, o ganando el conocimiento y la conversación de su “Ángel Santo de La Guarda”. La “Magia Blanca” se considera la ciencia de más grande alcance del mundo, cuando un mago, una bruja aplica con éxito sus principios que pueden efectuar el cambio dentro del Universo.
La diferencia entre el mago blanco y la magia del negro se explica fácilmente; la magia blanca utiliza la energía de la Luz, se pliega a las “Leyes Universales” y trabaja solamente cuando está sintonizada para producir el bien de cada uno de los implicados, en todos los niveles. La Magia blanca es el arte que consigue los resultados no habituales, usando ritos sustancias o materiales, o invocando a Seres sobrenaturales de Luz.
La Magia blanca mueve Fuerzas Espirituales mediante sus rituales. Desde hace miles de años que se utilizan métodos ancestrales de magia blanca y exorcismos para solucionar los problemas personales. Hay muchos otros nombres para este tipo de magia, también. La práctica del cambio mágico de las causas, en el mundo y en el uno mismo actúa de dos maneras: Primero cambia las cosas; los deseos de uno que las espera cambiar, de la manera que uno necesita. La magia es el arte de cambiar los problemas que nos aquejan. El cambio es todo que puede ser percibido, manipulado, imaginado, o entendido. La Magia Blanca es la ciencia y el arte de “hacer el cambio en conformidad con voluntad”. "Cada acto intencional es un acto Mágico que lo estamos buscando en este tiempo”.
Una posible definición de magia blanca podría ser la siguiente: “Magia Blanca es la ciencia y el arte de producir un cambio en el sentido de cambiar en conformidad con la voluntad y trabajos usando los medios esotéricos”.
El objetivo final de la magia ceremonial del amanecer de oro es la purificación gradual de la personalidad más externa del estudiante y de la realización de un estado elevado del sentido, de modo que el ego del mago entre en una unión con el suyo, o su propio “uno mismo más alto” y en última instancia con el Divino. Cada acción, idea, y la elocución en cualquier ceremonia se diseña para causar esta conclusión final.
Cada detalle de un el ritual sirve para recordar al mago esta sola meta. Cada impresión, por medio de un sistema hermético asociadas, se hace el principio de una secuencia de los pensamientos relacionados y rituales que culminan en la ceremonia. Cuando se logra esto, un claro y un canal abierto se crea entre la mente y el alma y los santos, concluyendo en una concentración creciente de capacidades mágicas, conocimiento, y la exaltación de la naturaleza verdadera y divina del mago.
Elementos para realizar rituales de magia
Para practicar los rituales de magia debemos tener en cuenta que necesitaremos tener a nuestra disposición todo tipo de herramientas y elementos fundamentales para que puedan ser llevados a cabo; aunque si estamos convencido de que los deseos que pidamos durante estos rituales magicos seguramente lo harán ya que la fe juega un papel importante en la práctica de la magia blanca y en la magia negra.
Si queremos dar una definición concreta de lo que los rituales mágicos podemos decir que los mismos representan todas aquellas prácticas mágicas cuya finalidad es conseguir algo que deseamos. La efectividad de los rituales de magia tiene mucho que ver con la energía que ponemos en ellos, ya que precisamente es nuestra energía la que los conduce. Los rituales magicos pueden ser llevados a cabo de muchas maneras ya que existen rituales con velas, con baños, y también hay muchos que se realizan mediante la utilización de amuletos y talismanes; es importante que tengamos en cuenta que todos estos elementos poseen una simbología importante y por esto es que si energía es tan necesaria en los rituales magicos.
Además, respondes a diferentes necesidades que pueden ir desde la protección hacia nosotros mismos en aquellos casos en donde pudiera surgir alguna eventualidad, hasta ayudarnos a encontrar a la pareja ideal; siempre existe algún elemento que se adecue perfectamente a cualquier tipo de ritual mágica. Tanto en los rituales de magia blanca como en los rituales de magia negra, la utilización de perfumes, granos, polvos, aceites y hierbas es muy común ya que todas estas sustancias presentan una serie de propiedades mágicas que fueron reconocidas desde los tiempos más antiguos y tiene la capacidad de provocar cambios de ánimo, y hasta de curar diferentes malestares y enfermedades debido a los compuestos químicos que las mismas poseen. Otro elemento fundamental en los rituales magicos son las velas, las cuales tienen una presencia simbólica.
Cada color tiene un significado, y es utilizado según el ritual que corresponda; esto se debe a que la llama de las velas significa la limpieza del alma, y su extinción la terminación de esta limpieza. Por otra parte los rituales de magia blanca de los celtas y la Wicca, tiene como característica principal la utilización de conjuros en rima; éstos son pequeños versos que se escriben con la finalidad de invocar al poder del cual se necesita la intervención para lograr que los diferentes tipos de rituales de magia blanca, sin importar cuales sean sus motivos u objetivos, puedan tener éxito. También se caracterizan por la invocación a los espíritus elementales, ya que como bien sabemos, la mayoría de los rituales de magia blanca Wicca y celta, tiene como base el culto a la naturaleza y precisamente los seres elementales son quienes cuidan de ella; entrar en contacto con ellos es igual que entrar en contacto directo con la naturaleza.
Rituales de magia blanca y rituales de magia negra
Así como en los rituales de magia blanca intervienen espíritus benignos, la magia negra se caracteriza por tener la intervención diferentes espíritus malignos y demonios. Como sabemos, todos los rituales de magia negra tienen como principal objetivo hacer daño y crear situaciones desagradables para algunas personas. Debemos tener en cuenta que de la misma manera en que los rituales de magia blanca son impulsados por la fe, los rituales de magia negra tienen como impulso energías provenientes del odio, la envidia, los celos, la ira, el despecho (especialmente se da este caso en las parejas que se han roto) y venganza, por lo que podemos concluir que nada bueno se puede esperar de ella.
Los rituales de magia negra también incluyen actos nefastos como sacrificios animales, humanos y en muchas ocasiones practicas orgiásticas como sucede en la magia negra practicada por los cultos satánicos. La agresión física y la autoflagelación también son prácticas muy comunes en los rituales de magia negra ya que precisamente, la presencia de demonios conduce a las personas a actuar de esta manera. Lo que acabamos de mencionar se relaciona principalmente con los rituales tribales de religiones que practican exclusivamente este tipo de rituales con la finalidad de venerar a sus dioses, pero también existen aquellos que son característicos de las brujas y que se tratan de realizar trabajos mediante los rituales de magia negra.
El problema que se plantea en este sentido es más bien moral que de fe, ya que las mismas personas que llevan a cabo estas practicas, también se dedican los rituales de magia blanca, y pasan su vida estudiando esta filosofía. Esto se debe a que uno de los principios de la magia es el de conocer a la perfección las fuerzas a las que se van a enfrentar, esto quiere decir que aquellos brujos y brujas que hacen rituales de magia negra deben conocer también a profundidad como se maneja la magia blanca, y viceversa. Las personas que realizan rituales de magia blanca deben conocer a la perfección todo los referido a la magia negra, por ello las practica a la que le dediquen su vida dependerá enteramente el sentido de ética y moral que posean.
Etimológicamente Horóscopo se compone de hora, espacio del tiempo, y scopos, mirar, examinar. Su raíz es griega, luego tomada por el latín, y de ahí por nuestra lengua. Realizar Horóscopos es examinar cierta medida del tiempo, que puede ser una hora, un día, una semana, etc..
Vale aclarar que no necesariamente un horóscopo debe estar compuesto por la examinación de un espacio de tiempo para cada signo del zodíaco. La horoscopología zodiacal, representativa de doce grupos humanos, es desde el punto de vista astrológico y serio demasiado dudosa, y ayuda a la misión de desprestigiar más y más a la astrología.
El horóscopo de verdad es cosa seria y grandes civilizaciones han configurado calendarios horoscópicos, entre ellos los chinos, hebreos, egipcios, aztecas y mayas. Vivir sincronizado con influencias temporales que tanto nos trascienden como nos contienen en su atmósfera no puede menos que ser muy sabio. Pensar que el tiempo es individual, personal, regido por deseos de momento es cosa ingenua; o bien ordenar al tiempo por máximas como “el tiempo es dinero” es absurdo e infantil.
La palabra horóscopos viene del griego, y su significado literal sería "examinar las horas". La definición más clásica para los horóscopos es que estos son diagramas que representan, para algún momento específico en el tiempo, la posición relativa de los planetas y otros cuerpos celestes. Uno de los momentos en el tiempo que se suele utilizar para la elaboración de estos diagramas es el nacimiento de una persona. En palabras sencillas se busca determinar la posición que tuvo el sol, la luna y las estrellas durante un acontecimiento específico.
En este respecto, los horóscopos vienen a ser lo mismo que la carta astral o carta natal, pero el significado popular de los mismos tiene relación con la interpretación que los astrólogos hacen de estas cartas o diagramas. Los periódicos y revistas generalmente traen columnas dedicadas a los horóscopos, en donde se detallan las influencias del día o mes para cada signo del zodiaco. Los expertos prefieren una lectura personalizada de la carta astral, ya que se dice que es imposible generalizar lecturas para todas las personas, como se hace comúnmente.
Cada uno los tipos de horóscopos, le dan una interpretación propia, a los distintos astros. Es de aquella manera, que cada uno cuantifica de maneras diversas, aquellos puntos astrológicos. De esta manera, por ejemplo, el horóscopo occidental, se basa en doce casas zodiacales. El horóscopo chino, se basa en doce animales. Pero ambos, se basan en doce aspectos anuales o casas.
En todos los horóscopos se interpretan básicamente los planetas, las casas y los signos de la misma manera, lo cual quiere decir que una vez comprendidos los principios globales y las energías fundamentales de la astrología, podemos dar un significado general a cualquiera de los horóscopos.
El horóscopo conocido más antiguo data del 409 a.c.; los horóscopos, se desarrollaron a partir de la astrología. Práctica, que se desarrolló en diversas culturas, de manera simultánea. Los babilónicos, la comenzaron a practicar, hace más de 5000 años atrás. Por su parte, los chinos, lo hicieron hace más de 4000 años atrás. De igual manera, la cultura hindú, la de ciertas regiones americanas y otras, también desarrollaron a su manera, esta disciplina. Todas estas civilizaciones, comenzaron a desarrollar la astrología, como medio de medición del tiempo. Principalmente, para poder potenciar las cosechas. De igual manera, estudiaron la astrología, para poder predecir, los vaivenes de las mareas oceánicas. De igual manera, pudieron establecer, la influencia que tenían los astros celestes, en la vida de las personas, a partir de su fecha de nacimiento.
El ser humano es un animal gregario, ya Aristóteles marcaba como rasgo fundamental de éste su sociabilidad, su necesidad de estar acompañado, contenido. Es graciosa nuestra tendencia a salir de una estructura contenedora porque la sentimos caduca, y por lo tanto asfixiante, para entrar luego en otra más fresca, renovada y tal vez más amplia. También tendemos a formar el propio nicho cuando decidimos separarnos de la familia de la que emergimos para erigir la nuestra bajo nuestros propios gustos y reglas.
La ambición del Horóscopo posee la misma estructura contenedora que la descripta con la diferencia de que es cósmica y humana, natural y humana. Así cómo el grupo familiar nos inserta en lo social, el trabajo horoscópico nos inserta en lo cósmico y nos alinea con la Madre Naturaleza, quién es siempre quien tiene la última palabra sobre nuestra continuidad en este planeta y que viene mostrando su faz comprensiva ante su depredación por parte de uno de sus hijos preferidos.
No hay un horóscopo para cada persona, hay muchas personas para un horóscopo, y por lo tanto muchas formas de sincronizarse-articularse con el horóscopo.
Existen distintos tipos de Tarot y todos tienen el mismo poder para despertar las capacidades de clarividencia dormidas.
Sólo la práctica permite desarrollarla para poder estar seguros de que lo que se manifiesta en nuestra consciencia es producto de ésta y no de la mera intuición.
El Tarot fue concebido como un sistema de aprendizaje humano y esotérico y como tal, debe ser considerado una orientación y nunca un vaticinio, como un libro de las infinitas respuestas, tal como era entendido por los sabios medievales.
Tal vez no haya mejor definición para el Tarot que aquella que dice "el Tarot es la representación platónica del Arbol de la Vida", por supuesto, se debe entender que el Arbol de la Vida es el gran Glifo del Universo.
Existen muchos significados de la palabra Tarot. Algunos dicen que existe una relación de la palabra Tarot con la TORAH Hebrea, la ley, otros dicen que se relaciona con la THROA, la Puerta.
Sus primeras cuatro letras TARO pueden hacerse evolucionar en sus combinaciones, conformando las siguientes premisas: ORAT, el hombre reza, ATOR, la Gran Madre (Hathor, Athor o Ator, y no como Isis), TARO, que hace girar y ROTA, la rueda de la Vida y de la Muerte.
Un mazo de Tarot consta de 78 cartas, generalmente divididas en dos grupos de 22 cartas llamadas Arcanos Mayores o Athus, y las 56 restantes llamadas Cartas Menores.
Pero tal vez, una mejor división del mazo de Tarot para su aprendizaje y comprensión, sea aquella que divide a las 78 cartas en tres grupos.
El Tarot representa a la Naturaleza, a toda la riqueza de sus infinitas posibilidades y, lo mismo que en la Naturaleza; hay en él, no uno sino todos los potenciales, significados. Y estos significados son fluyentes y siempre cambiantes, por lo que el Tarot siempre se mueve y siempre es lo mismo.
El Tarot hace posible "buscar el oro", en los 22 arcanos mayores.
La perla en cada paso de estas prácticas se obtiene con intenso esfuerzo consciente, que permiten descubrir nuevas fases ascendentes en espiral evolutivos donde las limitaciones se desvanecen y se experimenta la perfecta unión Hombre- Tierra- Cosmos con vivencias que señalan el camino hacia la gloria inefable del peregrino que supo hacia donde dirigir sus pasos.
LA ESFINGE Y EL LIBRO DE TOTH
Algunos han situado el origen de la inspiración que creó el tarot en ese enigmático templo monumental simbólico que es la Esfinge de Gizah. Animal de sintético de otros cuatro, hombre, águila, león y toro, cada uno está relacionado con un elemento; agua, aire fuego, tierra, respectivamente. Y esto alcanza también con los cuatro palos de la bajada que, al parecer, ya estaban presentadas en el antiguo Tarot de los Egipcios.
En aquella lejana civilización se decía que si un prisionero conservara solo los Arcanos del Tarot y supiera interpretarlos, antes o después tendría acceso a todos los secretos y misterios del Universo. Tal era la fe extremadamente intensa que tenían los egipcios en esta conjunto simbólico.
Hasta nosotros llegó el Tarot egipcio, sencillamente diferente a cualquier otro desarrollo y utilizado en Europa, pero cuya riqueza simbólica dejaba ya presagiar los tarots que vendrían después. La misma palabra "arcano" se remonta al antiguo Egipcio e indica cada una de las 78 cartas esmaltadas que componían el Libro de Thot, del que cada carta actual sería una página. El Libro sería un "mutus liber" un libro mudo, que en lugar de palabras contenía símbolos y claves. Los egipcios consideraban que la sabiduría universal era imposible de ser recopilada en caracteres o letras; hacia falta un lenguaje más global; el lenguaje de los símbolos que tenia la virtud de, en pocas imágenes, recoger un simbolismo global y universal. El libro de Thot es una síntesis de cuanto la humanidad ha podido conocer o intuir, resumiendo en símbolos enseñanzas de alto contenido ético, moral y esoterismo. El esoterismo de ayer correspondía al lenguaje científico actual. Los egipcios se consideraban a sí mismo como la "civilización" por excelencia. Lo que había antes que ellos estaba integrado es su historia y lo que existía fuera de ellos, era tenido por bárbaro y perverso. De ahí que cualquier otra sabiduría que pudiera existir, por el solo hecho de ser un sistema de conocimiento -y , por tanto, de civilización- solo podía expresare a través de los 78 Arcanos del Libro de Thot. A través de él se explica todo, es un patrón interpretativo de la realidad en todos sus niveles y órdenes, desde el universo concreto de la materia y del devenir del mundo, hasta el universo del Espíritu y los mundos sutiles intermedios.
EL TAROT DE MARSELLA
A partir de estas fechas el Tarot se popularizó con rapidez por toda Europa. Casi en el 1500, el Tarot italiano (atribuido a Mantegna) había sufrido modificaciones en el estilo y en los dibujos, especialmente en Francia y en la región de Marsella desde donde irradió para toda Europa.
Se trata de un Tarot de diseño gracioso y primitivo, muy esquemático, los colores utilizados son pocos, pero muy preciosos y cargados de simbolismo y compuesta por 22 Arcanos Mayores y 16 "honores" o figuras humanas de cuerpo entero.
En el siglo XVII se seguían utilizado con pocas variaciones los mismos dibujos. El tarot mas difundido actualmente - el Tarot de Marsella- surgió en esa época diseñado por Clude Burdel en originales grabados en madera.
Etimológicamente Horóscopo se compone de hora, espacio del tiempo, y scopos, mirar, examinar. Su raíz es griega, luego tomada por el latín, y de ahí por nuestra lengua. Realizar Horóscopos es examinar cierta medida del tiempo, que puede ser una hora, un día, una semana, etc..
Vale aclarar que no necesariamente un horóscopo debe estar compuesto por la examinación de un espacio de tiempo para cada signo del zodíaco. La horoscopología zodiacal, representativa de doce grupos humanos, es desde el punto de vista astrológico y serio demasiado dudosa, y ayuda a la misión de desprestigiar más y más a la astrología.
El horóscopo de verdad es cosa seria y grandes civilizaciones han configurado calendarios horoscópicos, entre ellos los chinos, hebreos, egipcios, aztecas y mayas. Vivir sincronizado con influencias temporales que tanto nos trascienden como nos contienen en su atmósfera no puede menos que ser muy sabio. Pensar que el tiempo es individual, personal, regido por deseos de momento es cosa ingenua; o bien ordenar al tiempo por máximas como “el tiempo es dinero” es absurdo e infantil.
La palabra horóscopos viene del griego, y su significado literal sería "examinar las horas". La definición más clásica para los horóscopos es que estos son diagramas que representan, para algún momento específico en el tiempo, la posición relativa de los planetas y otros cuerpos celestes. Uno de los momentos en el tiempo que se suele utilizar para la elaboración de estos diagramas es el nacimiento de una persona. En palabras sencillas se busca determinar la posición que tuvo el sol, la luna y las estrellas durante un acontecimiento específico.
En este respecto, los horóscopos vienen a ser lo mismo que la carta astral o carta natal, pero el significado popular de los mismos tiene relación con la interpretación que los astrólogos hacen de estas cartas o diagramas. Los periódicos y revistas generalmente traen columnas dedicadas a los horóscopos, en donde se detallan las influencias del día o mes para cada signo del zodiaco. Los expertos prefieren una lectura personalizada de la carta astral, ya que se dice que es imposible generalizar lecturas para todas las personas, como se hace comúnmente.
Cada uno los tipos de horóscopos, le dan una interpretación propia, a los distintos astros. Es de aquella manera, que cada uno cuantifica de maneras diversas, aquellos puntos astrológicos. De esta manera, por ejemplo, el horóscopo occidental, se basa en doce casas zodiacales. El horóscopo chino, se basa en doce animales. Pero ambos, se basan en doce aspectos anuales o casas.
En todos los horóscopos se interpretan básicamente los planetas, las casas y los signos de la misma manera, lo cual quiere decir que una vez comprendidos los principios globales y las energías fundamentales de la astrología, podemos dar un significado general a cualquiera de los horóscopos.
El horóscopo conocido más antiguo data del 409 a.c.; los horóscopos, se desarrollaron a partir de la astrología. Práctica, que se desarrolló en diversas culturas, de manera simultánea. Los babilónicos, la comenzaron a practicar, hace más de 5000 años atrás. Por su parte, los chinos, lo hicieron hace más de 4000 años atrás. De igual manera, la cultura hindú, la de ciertas regiones americanas y otras, también desarrollaron a su manera, esta disciplina. Todas estas civilizaciones, comenzaron a desarrollar la astrología, como medio de medición del tiempo. Principalmente, para poder potenciar las cosechas. De igual manera, estudiaron la astrología, para poder predecir, los vaivenes de las mareas oceánicas. De igual manera, pudieron establecer, la influencia que tenían los astros celestes, en la vida de las personas, a partir de su fecha de nacimiento.
El ser humano es un animal gregario, ya Aristóteles marcaba como rasgo fundamental de éste su sociabilidad, su necesidad de estar acompañado, contenido. Es graciosa nuestra tendencia a salir de una estructura contenedora porque la sentimos caduca, y por lo tanto asfixiante, para entrar luego en otra más fresca, renovada y tal vez más amplia. También tendemos a formar el propio nicho cuando decidimos separarnos de la familia de la que emergimos para erigir la nuestra bajo nuestros propios gustos y reglas.
La ambición del Horóscopo posee la misma estructura contenedora que la descripta con la diferencia de que es cósmica y humana, natural y humana. Así cómo el grupo familiar nos inserta en lo social, el trabajo horoscópico nos inserta en lo cósmico y nos alinea con la Madre Naturaleza, quién es siempre quien tiene la última palabra sobre nuestra continuidad en este planeta y que viene mostrando su faz comprensiva ante su depredación por parte de uno de sus hijos preferidos.
No hay un horóscopo para cada persona, hay muchas personas para un horóscopo, y por lo tanto muchas formas de sincronizarse-articularse con el horóscopo.
Los símbolos arquetípicos de las cartas de Tarot relacionados con los asuntos de la vida cotidiana, permiten explorar la historia personal y ver más claramente la realidad de la existencia.
El Tarot es un recurso que actúa como desencadenante para la meditación, reflexión y contemplación. Permite el análisis de problemas y la clarificación de las decisiones a tomar. La práctica en la tirada del Tarot estimula la intuición, el autoconocimiento y el crecimiento espiritual.
A través de la lectura de las cartas de Tarot se puede acceder a una dimensión del universo, que de otro modo permanecería oculta. Sus símbolos ofrecen una visión alternativa y una nueva perspectiva frente a los problemas de la vida.
No se trata de que sean necesariamente predictivas, pero sí, en cambio, pueden brindar importantes señales de atención sobre el futuro.
Los 22 Arcanos Mayores indican situaciones y estados internos de profundo significado personal y espiritual, que constituyen arquetipos universales.